miércoles, 9 de noviembre de 2011

Una basurita: Que tanto es tantito.

Cada día nuestro querido Distrito Federal arroja a sus basureros aproximadamente 16 mil toneladas de basura. ¿Es mucho no?. Con esta cifra solo quiero dar referencia a la cantidad de basura que nosotros, sus fieles ciudadanos generamos día a día tras el consumo de diversos productos.

Ahora, hablemos de la basura que no llega a su destino. Si, esa basurita que tiramos en la calle. Es impresionante ver la cantidad de basura que hay tirada en las calles, parques, jardineras, etc.

Que me dicen de aquellos que creen que los recovecos de esta ciudad están destinados a ser basureros. He visto desde vasos y envolturas metidas meticulosamente en rejas o en el espacio entre edificios, hasta platos con restos de comida que dejan de manera estratégica en los teléfonos públicos. Ya no hablemos de lotes baldíos.

Seamos conscientes que nadie más va recoger la basura que tiremos en la calle. En serio creen que la persona que llegue a ese teléfono va a decir: “Ay mira, dejaron un plato con comida desde hace días, Yo, que no conozco de donde viene y que no se cuantos días lleva ahí me lo voy a llevar a mi casa para tirarlo como es debido”. No creo que pase.

Es una realidad que rara vez, sino es que nunca recogemos basura ajena. Me molesta la actitud de las personas que creen que alguien recogerá la basura que ellos tiran, es como el niño que tira su ropa sucia en medio de la casa esperando a que su mamá la levante.

Seamos responsables.
Y ya se que algunos pensarán que es obligación de los recogedores de basura, pero no, su función es ir a las casas a recoger la basura debidamente clasificada para luego llevarla a los enormes basureros (donde por cierto ya no cabe ni un lápiz).

¿Alguna vez has pensado el tiempo que tarda la basura en descomponerse?
¿Y luego que lo haga en un lugar inadecuado?

Seguramente ubicas las cajas de conexión de Telmex que están en distintas zonas de la ciudad. Me asombra que cada que paso por alguna de ellas hay basura metida y “escondida”. ¿Por qué nos esforzamos en crear basureros que no lo son?. Imagino que son personas que cuando barren en su casa esconden la basura debajo del tapete.

Cada persona genera al menos un kilo de basura al día, al parecer el papel es el que tarda menor tiempo en desintegrarse (de meses a un año) ya no hablemos del plástico, unicel, aluminio, etc.

Todos nosotros tenemos rutinas y pasamos por los mismos lugares una y otra vez. Cuidemos los caminos que recorremos no tirando basura. Imagina tirar intencionalmente un papel y verlo ahí tirado todos los días por un año. Pero eso si, luego nos quejamos de las inundaciones y las coladeras tapadas.

Un tema que no puedo dejar pasar son las colillas de cigarro: ¿Que les hace pensar a la gente que no son basura? Mientras sea un desecho y ocupe un lugar en el espacio: ¡es basura! Mientras no se convierta en una mariposa y vuele por los aires: ¡es basura!

Dicho claramente: tirar una colilla al piso después de haber fumado un cigarro (que como bien sabemos es causa de cáncer y contamina el ambiente) es como tirar un vaso, una envoltura de comida, etc.

Quiero ahondar más en tema porque parece ser que el tirar colillas en la calle es “menos mal” visto que tirar cualquier otro objeto.


-En México se consumen 250 000 000 de cajetillas al año, 50 000 000 000 de colillas son desechadas y la mayoría acaban en el suelo, una colilla tarda 10 años en degradarse.-[1]

Situación extrema: En una ocasión me tocó ver en la calle de mi casa como una persona desde su camioneta tiraba una envoltura por la ventanilla, así sin más, directo a la calle. Acto seguido entró a un zaguán justo a unos metros de donde había tirado la basura. Me resultó inaudito ver que aún siendo la colonia, la calle donde vivía y a escasos segundos de llegar a su hogar fuera tan cínico de tirar la basura! Ocurre, créanme que ocurre.

De igual forma hay personas que por no dar unos cuantos pesos a los recolectores de basura tienen bolsas y bolsas de basura justo afuera de su casa por semanas. Esperando a que el hada de la basura pase con su varita mágica y la desintegre. Claro que mientras esto ocurre (por que es más ocupada que Santa Claus) las bolsas llegan a la calle, los carros las destrozan a su paso, perros y/o gatos callejeros las abren en busca de comida.

Ojalá la basura regresará a la persona que la tira pegándole en la cara. A fin de cuentas es lo que le hacen a nuestro planeta cada vez que tiran basura. Este planeta es casa de todos, hay que mantenerlo limpio!

Consejo: Pon la basura en su lugar y su lugar es un basurero. De manera temporal puedes crear un basurero con una bolsa de plástico que puedes traer en tu carro o en tu mochila. Llegas a tu casa y tiras la basura. Fácil, sencillo y exageradamente lógico.

Daré una solución a las colillas de igual forma ya que muchas veces no se puede concebir otra forma de deshacerse de una colilla más que tirándola al piso y pisándola. No dama/caballero, en estos tiempos modernos existen unos prácticos ceniceros portátiles, son herméticos por lo que no se preocupe por que la ceniza y el desagradable olor se le quede impregnado. En este capitulo no hablaré acerca de porque dejar el cigarro, solamente de dejarlo en el lugar adecuado. Acá dejo unas imágenes para que vean que si existen.

Seamos humildes
y si se nos cae algo de basura en la calle regresemos a recogerla. La gente en la calle es muy orgullosa y parece que tiene grabado en la frente: la chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar!. Dejemos eso para los amores pasados.

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